Dime, jazzista, ¿eres propedéutico? No importa. Pero permiteme recordarte una noche que tocaste un son jarocho. Tu saxofón aborto aquella noche. Por favor, quisiera que lo volvieras a tocar. ¿Recuerdas aquella noche? Las cumbias sonaban en la ausencia del DISK FUCKER. Esa noche tu negra piel se tornaba clara a los caprichos de las luces que chillaban azul; no lo olvides, fue en puerto Vallarta, en aquel hotel, junto al balcón donde lloraba aquel hombre. Seguro recuerdas a ese tipo. Fue quien mato a una mucama; ¿Aun no recuerdas? Un hombre casado,tenia problemas con su matrimonio. No me extraña. Su coito apenas si duraba unos segundos. La música seguía y el viento cantaba al son de una voz reclamente de pago: La mucama queria su propina. Veo que empiesas a recordar. El mar exhalaba un olor a feminidad trastocada y un hombre mayor trataba de llamar a su esposa. Ella jamas se lo perdonaria. Tal vez hubiera sido diferente si le hubiera contado que moriria de cancer en una semana. No olvides la canción que tocabas, tu música le produjo alivio, le hizo llamar a su mujer, querer comenzar de nuevo. Pero ya no recuerdo más. Ahora yo soy el que olvida que fue de esa mujer que ame, la única que me perdonaría haber matado, por haberla engañado; ¿Qué fue de ella, que fue de ti, de mi? Toca otra vez, tu música me conmovió y no quiero que lo olvides. Aquella tonada es la memoria tortuosa de saberme incapaz de recordar. En este lugar de ausencias, la música de las esferas no se compara con tu jazz jarocho.
« MPM MOVIMIENTO PRO MEDIOCRE | Inicio | Los politicos son personas (¡¡Brillante descubrimiento!!) »

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados